La ectoína es un derivado del aminoácido cíclico obtenido mediante la tecnología de fermentación especializada de Freda. Como sustancia importante para que los microorganismos sobrevivan en entornos extremos, la ectoína puede unirse eficazmente a las moléculas de agua circundantes y formar una capa protectora en la superficie de la membrana celular, para proteger completamente la sustancia intracelular de la luz ultravioleta y las altas temperaturas, etc. La ectoína tiene notables efectos hidratantes, calmantes y reparadores, y se utiliza ampliamente en diversas formulaciones cosméticas.